Hoy por la mañana el IES Sineu ha inaugurado el nuevo mural elaborado por los alumnos de Expresión Artística de 4.º de ESO, coordinado por la profesora Isabel Serra a partir de la propuesta de colaboración del artista Marcos Vidal. La investigación de Vidal para desarrollar el proyecto «Alfombreras, historia de una identidad textil» que lo movió a hacer una buena recopilación de material, información de carácter histórico, familiar y artístico sobre el que había sido la empresa Tapices Vidal y, en concreto, la fábrica de Alfombras Sineu ha sido la base conceptual para hacer el nuevo mural del instituto.
Además de los que han contribuido a la realización de este mural, hoy también han estado al acto de inauguración antiguas trabajadoras de la fábrica que hasta hace una cuarentena de años, cuando alfombras Sineu cerró su factoría de Sineu, habían hecho trabajo a los telares que -todavía entonces- producían grandes alfombras para la marca Patterson, Flynn & Martin de Nueva York.
La idea nació el verano pasado cuando Vidal se puso en contacto con Serra. Vidal proporcionó varios patrones originales de las alfombras producidas en Sineu, varias imágenes de las trabajadoras de la fábrica y explicó y mostrar su obra a los alumnos. A partir de este material, crearon una composición que transforma la memoria industrial del pueblo en un lenguaje contemporáneo y propio.
Los hilos que recorren toda la obra acontecen una metáfora de las conexiones que unen generaciones, oficios y experiencias. Se entrelazan con carretes, tijeras y formas geométricas que evocan tanto los procesos de producción textil como los patrones de las alfombras antes de ser tejidas. Todos estos elementos se inscriben dentro de dos grandes manos que simbolizan el trabajo artesanal y la transmisión de un conocimiento que ha pasado de generación en generación.
En el centro del mural, la representación de las tejedoras rinde homenaje a las mujeres que sostuvieron durante décadas una parte esencial de la actividad económica y social de Sineu. Sus figuras aparecen integradas dentro del mismo tejido, como si formaran parte inseparable de la trama que ayudaron a construir.
El uso de colores vivos y de formas pixeladas establece un diálogo entre la tradición artesanal y la cultura visual contemporánea. De este modo, el mural no solo recuerda una historia compartida, sino que también la reinterpreta desde la mirada de los jóvenes que hoy habitan este espacio.
Esta obra transforma un lugar de en un espacio de memoria. Un lugar donde el patrimonio local deja de ser únicamente un recuerdo del pasado para convertirse en una fuente de inspiración, creatividad e identidad colectiva.
Traducción del articulo de Dingola.net

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